Elegir los esquís que mejor se adaptan a nosotros.

Publicado el Categorías El Colegio

A pesar de que en el Cantábrico este año la nieve se ha hecho esperar, ya estamos preparados para lanzarnos al deporte invernal por excelencia: el esquí.
Las botas de esquiar son uno de los complementos más importantes para la práctica de este deporte, por ello te recordamos la necesidad de tomar el tiempo necesario para su compra.

BOOTS
Imagen: http://packsmalllivebig.com/

Función principal
Las botas tienen la función principal de transmitir los movimientos de nuestro cuerpo a los esquís y, por supuesto, proteger los pies y las articulaciones de los tobillos.
Tres aspectos a tener en cuenta:
Índice de flexión o índice flex.
Mide el grado de rigidez de la bota. A menos flex, más flexibles y a mayor flex, mayor rigidez. Se aconseja un flex inferior a 60 para debutantes, entre 70 y 90 para un nivel intermedio y superior a 100 para expertos. Una bota más rígida da mayor precisión.
Talla.
Las botas de esquí siguen el sistema Mondopoint, que mide la longitud de tu pie en cm. No olvides que la función de sujeción es fundamental, así que aconsejamos no escoger una bota grande, aunque tampoco debe estar apretada.
Hay unas tablas de conversión Mondopoint, sin embargo realizar la conversión de nuestra talla a veces no es real. No olvidemos que cuando compramos calzado medio número más o menos a veces no resulta fundamental, sin embargo en la práctica del esquí las aproximaciones no valen, un tamaño inadecuado puede ser el motivo de una caída o lesión.

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Tabla conversor tallas, incluido Mondopoint. Imagen: www.biokemia.fi

Horma
Normalmente se habla de horma estrecha, media o ancha. Podemos conocer el ancho de nuestro pie midiendo del primer al quinto metatarsiano. En este sentido los vendedores de tiendas especializadas sabrán aconsejarte sobre marcas y modelos. Pero, ¿qué ocurre cuando nuestra morfología no se adapta a una bota estándar o bien tenemos una patología que nos produce dolor al pasar muchas horas esquiando?
En este caso aconsejamos termoconformar los botines y carcasas. Muchos botines que hay en el mercado se pueden moldear con presión y calor de tal forma que podemos evitar fricciones en puntos dolorosos o superficies óseas prominentes, por ejemplo un juanete o una exóstosis de Haglund.
Así mismo se puede ajustar el ángulo lateral de la caña en función del arqueamiento de nuestras piernas, ajustar el ángulo de la caña hacia adelante y ajustar los ganchos de sujeción.

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Imagen: unsplash

Ahora ya tienes más datos para empezar la temporada con “buen pie”. Realizar un estudio de nuestro pie ayuda a conocer cuál es el calzado deportivo que más se ajusta a nuestra biomecánica y al gesto deportivo del deporte que queremos realizar.

#ASTURIASPISAFUERTE

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